26 de octubre de 2011

El dulce terror de Halloween


Había una vez una ciudad llamada Halloween en la que vivía un malvado fabricante de dulces y golosinas. Éste, sabiendo que los papás no dejaban a sus hijos comer golosinas más de una vez a la semana para evitar las caries, inventó un plan para vender muchos más caramelos. Así, pagó a una pandilla de ladrones y bandidos quienes, disfrazados de horribles monstruos, aterrorizaron a todos. Luego, llenó la ciudad de anuncios que aseguraban que sus caramelos eran la única defensa posible contra aquellos terroríficos seres. Y como todo estaba preparado por el malvado fabricante, lo que decían los anuncios era verdad, y cuando los niños de la casa entregaban sus caramelos, los monstruosos bandidos los dejaban tranquilos y se iban.

Las ventas de caramelos se dispararon, pero de forma poco justa. Mientras los niños de familias ricas acumulaban montones y montones de golosinas para protegerse de los malvados, los niños pobres sufrían las peores pesadillas al saber que no tenían ni un triste caramelo con el que calmar a los monstruos. Además, como los caramelos tenían tanto valor, los niños comenzaron a volverse egoístas y desconfiados, y resultaba imposible verlos compartir sus golosinas como siempre habían hecho.


Afortunadamente, maldades tan malvadas no pueden durar mucho. Un detective muy listo descubrió los planes del avaricioso fabricante y sus cómplices, y todos ellos acabaron dando con sus huesos en la cárcel.

Pero resultó que el miedo a los monstruos no se terminó, y que los niños ricos seguían acumulando caramelos y golosinas con el mismo egoísmo con el que lo hacían antes de que todo fuera descubierto, y que los niños pobres continuaban viviendo aterrorizados por la falta de dulces.

Todos los papás y mamás de la ciudad, ya fueran ricos o pobres, estaban tan preocupados que celebraron una reunión especial de forma urgente ¿Cómo podían resolver el egoísmo de unos, y el miedo de los otros?



La genial solución vino del mismo ingenioso detective: seguirían igual que antes, pero como los malvados estaban en la cárcel, el papel de monstruos lo harían los niños más pobres.

Así, la noche siguiente, los papás de los niños más pobres acompañaron a sus hijos a hacer de monstruos. Y tan bien lo hicieron, que los niños ricos les dieron buena parte de sus dulces. De esta forma, al cabo de unas cuantas noches, casi todos los niños tenían la misma cantidad de golosinas y ningún miedo, porque a pesar de su esfuerzo por parecer unos monstruos terribles, los niños más chiquitines descubrían fácilmente su disfraz, y todos se dieron cuenta de que por las calles de la ciudad de Halloween no había ningún monstruo, sino un montón de niños que se lo pasaban fenomenal disfrazándose y compartiendo sus caramelos.

Fuente: cuentosparadormir.com, Google imágenes

PD: Empezamos, por las fechas, con un poco de Halloween en el blog :) Hoy, un cuento que he encontrado, para que lo leáis tanto mayores como niños. Me ha parecido original y muy apropiado. Espero que os guste =)




La magia de las palabras
Natalia Ortiz ©

15 comentarios:

  1. Hola Natalia!! Me encantó. Una buena idea para que los niños pobres no se entristecieran. Muy bueno
    Un beso grande

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  2. Es una bonita leyenda, pero en la realidad esta tradición norteamericana del halloween se ha convertido y expandido en un boom publicitario con fines meramente lucrativos.

    Particularmente, nunca me agrado la idea de pedir o repartir caramelos en esa fecha, se puede hacer una noble acción en diferentes fechas.

    Abrazos alados querida amiga!!!

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  3. Me gustó mucho el cuento.
    Gracias por compartirlo.
    Muy original.
    Un beso♥

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  4. No es una fiesta que me atraiga, pero visto el predicamento que tiene, no te debes quedar fuera de ella.

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  5. Vengo darte las gracias por haber pasado por mi blog y desearme un feliz cumpleaños
    Somos adultos pero es algo que creo que a todos nos gusta el que nos feliciten, gracias .Un beso

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  6. Un cuento muy apropiado, jeje.
    Pues nada que pases un muy dulce Halloween, y ya sabes, ¡cuidado con las caries!
    La foto dan ganas de comersela, ¿no?
    ;)

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  7. ahhh...ahora entiendo porque tantos niños disfrazados pidiendo dulce en el día de halloween..jajaa..bien, lástima que a nosotros núnca nos dejarón salir a la calle, mejor esperabamos a los niños para regalarles dulces..hasta hoy en día lo seguimos haciendo y yo en verdad disfruto ese momento, me gusta ver su cara feliz cuando reciben los dulces.

    Gracias por compartir.
    Besos.

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  8. Descubro tu blog, y me gusta, me quedo un ratito por aquí.

    Un beso.

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  9. Gabriela Maiorano: Hola Gabriela. Me alegro de que te haya gustado :) Es un bonito cuento. No sé si puede tener algo que ver con el origen real, pero me gusta. Un beso :)


    TamiCn: Me alegro de que te haya gustado :) De nada jeje. A mí también me pareció original. Un beso

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  10. Tracy: A mí tampoco es que me atraiga, ni me disfrazo ni nada, pero se ve una fiesta bonita dentro de lo que cabe y nos recuerdan mucho estas fechas con las películas que hacen. En mi caso, sobre todo aprovecho las fechas para tratar los distintos temas, ocasiones, festividades... Un beso


    Ar@bia: De nada Ar@bia :) Espero que disfrutaras mucho con los tuyos. No importa que seamos grandes o pequeños. Todos queremos que se acuerden de nosotros y que nos deseen un feliz día =) Un beso, amiga

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  11. Ana: Jaja, eso pensé al leerlo.
    No soy de vivir esta fiesta, ya que ni me disfrazo ni nada... pero los huesos de Santo sí que son de aquí y sí que ha caído alguno jeje. Sí que dan ganas de comerse a las arañas-magdalena jaja. Me hicieron gracia cuando encontré la imagen. Es muy chocante. Espero que descanses y disfrutes :) Un beso


    María: Hola María :) Me alegro de que te haya gustado. Gracias por pasar, por comentar y por todo. Un saludo =)

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  12. Diana: Tienes toda la razón, Diana. Al menos aquí, parece que simplemente estuviera con fines lucrativos y nada más. Las pastelerías tienen sus dulces, los supermercados se llenan de chocolates y productos relacionados con Halloween, la gente se disfraza... pero luego, al menos aquí, no se ve a los niños con la costumbre del truco o trato. El cuento es muy bonito :)
    Ya comprendo que no gusta que haya una fecha determinada, y que podría ocurrir en distintos momentos a lo largo del año... pero bueno, así ocurre en muchas ocasiones con distintas festividades. Tampoco me gusta que así sea porque no hay un día en el año diferente a los demás en el que haya que hacer tal cosa, pero así es la sociedad. Un beso :)

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  13. Muy bueno, el cuento y las fotos.
    No me gustan las arañas pero a esa le daria un mordisco :)
    Un abrazo.

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  14. Raquel: Me alegro de que te gustara, Raquel :) Jaja, sí. Son unas arañas graciosas y apetecibles. Fueron unas de las chuches que más me llamaron la atención cuando buscaba las imágenes... Un beso :)

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  15. Diazul: No sé qué pasó para que acabaran tantos comentarios tuyos en spam :S
    Jajaja, nunca es tarde, amiga. Es una pena que no te dejaran salir a la calle, pero siempre se puede intentar de mayor con tu pequeña, ¿no te parece? Jeje. Seguro que os gustará.
    Aunque ya veo que disfrutas mucho viéndolos con los caramelos. Eso es bueno :) Un beso

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